1993 año en que me gradué de Ingeniero en Sistemas del Tecnológico de Monterrey, como se esperaba conseguí un trabajo de lo que yo había estudiado, en realidad era bueno, mayor que el promedio en realidad, curiosamente yo era muy hiperactivo y cada vez que quería realizar algo fuera de mi especialidad como buscar formas de vender más o ganar más dinero(para mí y para mi empresa en ese momento) era detenido por mi jefe que me decía que me devolviera a mi computadora a seguir con el programa que estaba realizando.
Mi eficiencia como programador era muy buena reprogramaba y ponía funcionar programas que no podían ponerlos en funcionamientos en años, en 3 semanas (era mi promedio por semana) una vez me di cuenta que los programa que había puesto a funcionar le dejaron a la empresa una muy buena ganancia y consideré como cualquier empleado que era justo pedir un aumento, ya que entré con un salario bajo para empezar.
La oficina de mi jefe era muy austera, tenía un escritorio antiguo sillas de trineo como las que ves en un comedor de cocina y una pequeña credenza donde guardaba la documentación de los proyectos. Entre a la oficina y le pido hablar con él, accede y me siento en una de las sillas y me preguntó que que pasaba le platiqué de todos los logros que había realizado, la ganancia que era para la empresa y que no quería una participación, lo único que le pedía era un aumento de sueldo de aproximadamente 300 usd (aprox 1000 pesos una participación de menos del 0.01% de un solo proyecto por mes) para sentir que estaba creciendo.
En eso mi jefe se recargó en su silla, suspiro y me dijo que no podía hacerlo que ya que había otros programadores y que no sería justo para ellos. Yo contesté que no era justo pero me repitió que lo sentía pero que no podía ayudarme.
Yo quería ganar más y consideraba justo que si era eficiente y le hacía ganar dinero a la empresa esta compartiera algo conmigo, no les pedía una participación solo 300 usd. Ese fue el primer impulso que tuve para cambiarme a otra área…